lunes, 24 de marzo de 2014

Guatemala: Modernización del TLC – por Reny Mariane Bake

Guatemala: Modernización del TLC – por Reny Mariane Bake

El 1 de enero de 1994 entró en vigencia el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), integrado por Canadá, Estados Unidos y México. El mismo vino a establecer cambios en las relaciones comerciales entre los tres países y a sentar precedentes en el sistema comercial entre los países del continente.
Por años, cuando se negociaban TLC, era una referencia revisar qué había sucedido en ese acuerdo, y las anécdotas sobre ese acuerdo eran variadas, especialmente la historia (cierta o no) de que al finalizar la negociación, en la entrada del hotel, como broma, en una pizarra pusieron el número de noviazgos, matrimonios y divorcios que habían sucedido durante las negociaciones a los participantes de las mismas, como una referencia a que las mismas habían influido de muchas formas, incluyendo la vida personal de algunos de los negociadores.

Aparte de lo divertido que parecía la anécdota a los que años después estudiábamos ese acuerdo, también habían puntos “intocables” e impensables para los negociadores en su momento, como era la historia de que, lo primero que establecieron los negociadores de los tres países, al sentarse, era lo que no podía tocarse. En el caso de EE. UU., dejaron claro que inmigración ni se podía mencionar y los mexicanos contestaron que el tema del petróleo era intocable por su Constitución. Eran temas políticos “delicados”, y los técnicos negociadores no podían discutirlo. Veinte años después, el gobierno mexicano ha pasado una reforma a su constitución, que permite la posibilidad de inversión extranjera en el sector de hidrocarburos y en EE. UU. se espera una reforma migratoria si los políticos se ponen de acuerdo.
En veinte años han sucedido muchas cosas y cambios geopolíticos. En 1994 era impensable que China fuese la potencia comercial y económica que es ahora, así como el surgimiento de los BRICs (Brasil, Rusia, India, China y África del Sur) como potencias económicas regionales o que el G-7 (formado por los países más desarrollados del mundo) aceptase convertirse en el G-20 (ampliándose a las potencias regionales y a países emergentes).
Así como el mundo ha cambiado, los desafíos y oportunidades han ido cambiando, por lo que se habla de renegociar el TLCAN, así como, de las negociaciones de un acuerdo más allá de lo comercial entre EE. UU y la Unión Europea.
Este contexto geopolítico y económico cambiante es en la puerta de Guatemala (somos la frontera sur de México), y la pregunta es ¿Cómo vamos a aprovechar esas oportunidades?
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