miércoles, 5 de noviembre de 2014

La pareja infernal

La pareja infernal
Me rehuso a llamarlos “pareja imperial”, como lo han hecho en las últimas horas casi todos mis colegas. Desconozco de quién fue la muy desafortunada idea original de utilizar este alias para propósitos mediáticos, pero al final un pésimo alias, de una pobreza mental que casi me deprime. De imperial esta pareja no tiene absolutamente nada. De infernal, en cambio, casi todo.
Estos dos personajes, que han ocupado prácticamente todas las primeras planas en el último mes, fueron finalmente detenidos en una casa con techo de lámina en la delegación Iztapalapa, bastante alejada de las comodidades a las que José Luis Abarca y María de los Ángeles Pineda estaban acostumbrados. Así de paradójica se vuelve en ocasiones la vida para algunos que se corrompen tanto por el que creen un poder absoluto (e inacabable). ¿Para qué les sirvió todo el dinero mal habido que engrosó sus cuentas bancarias? ¿Para qué sus nexos con el crimen? En fin, estas preguntas son más bien de orden filosófico o kármico espiritual que darían más para una novela literaria (y de costumbres), que para esta humilde columna. Lo que sí, lo que urge, son las respuestas que tendrán que dar a aquellas otras preguntas, las que —asumo— habrán contestado ya en su primera declaración a las autoridades tras su detención:



La primera y más relevante: ¿dónde están los 43 normalistas? ¿Están vivos? ¿Están muertos? Y de ser así, ¿en dónde se encuentran sus restos? Eso como carta de arranque a la resolución de este caso, porque también queremos saber ¿a quién pertenecen los restos de los más de 200 cuerpos —que incluyen mujeres y niños— hallados en todas las narcofosas de su municipio Iguala?
Y en el terreno de lo político-judicial: ¿quién los ayudó a escapar? ¿Quién los protegió al interior de su partido? ¿Quién del gobierno estatal? ¿Cuál, exactamente, era su relación con el gobernador con licencia Ángel Aguirre? ¿Cuál su lazo con Lázaro Mazón y la estructura de Morena en el estado? ¿A qué campañas electorales le “invirtieron” dinero en 2012? ¿Qué tanto sabían todos estos actores políticos sobre los narconexos del munícipe y su esposa? ¿Quiénes más se beneficiaban de estos nexos? ¿Qué otros alcaldes trabajan también para Guerreros Unidos? ¿Quiénes para Los Rojos? ¿Cuáles operan en Guerrero, cuáles en Morelos, cuáles en Oaxaca y Michoacán? ¿Qué hacía en Iguala uno de los dueños del Heaven, por qué se refugió en su municipio? ¿Cuál es su verdadera relación con el delegado de Iztapalapa? ¿Hasta dónde llegan los tentáculos de un grupo criminal que intentó heredar todo lo que perdió el cártel de los Beltrán Leyva? ¿Cuántos son? ¿Cuál es su modus operandi?
Nadie se traga el cuento de que muchos personajes políticos de primer nivel nada sabían sobre las actividades ilícitas (criminales a todas letras) que el matrimonio Abarca-Pineda tenían en Iguala. También deberán decir cuál era su plan a largo plazo, que por algo María de los Ángeles estaba candidateada para la alcaldía que se renovará el próximo año. Pero eso, claro está, era apenas un movimiento de un ajedrez (una caja de Pandora) mucho más amplio, de mucho mayor alcance.
¿Es verdad que todos los que hoy niegan un nexo con él no lo conocían? ¡Ay, por favor! ¿Cuántos estarían deseando que jamás encontraran a la parejita, para que así no salieran a la luz sus vínculos con el exalcalde? ¿Cuántos habrán pasado la noche en blanco, sudando frío ante la posibilidad de que los Abarca-Pineda “canten” todo lo que saben? ¿Cuántos caerán? ¿Cuántos intentarán escapar? ¿O quiénes ya huyeron y ni cuenta nos hemos dado?..
La captura de Abarca y Pineda es apenas el inicio de la limpieza de casa. Dar con el paradero de los normalistas es lo más urgente. Incluso si la verdad no se pareciera en nada a la que ya se ha construido en el imaginario colectivo. Pero lo que también urge, y será acaso lo que signifique un nuevo rumbo en la vida política del país, es que las declaraciones que hagan estos personajes, que prefiero llamar “la pareja infernal”, lleven a las varias certezas que necesitamos.
Las autoridades no han dicho gran cosa. Mucha expectativa causó el anunció de una conferencia de prensa que encabezaría Jesús Murillo Karam y Monte Alejandro Rubido. Mucho se pensó que se diría, pero apenas nos detallaron el cómo fue el operativo. Acaso sólo nos revelaron un nuevo nombre, el de Noemí Berúmen Rodríguez, detenida también, dueña de dos de los tres inmuebles registrados en Iztapalapa, donde se presumía podían encontrar a los Abarca. “En próximos días daremos más información.”, dijo Murillo Karam al terminar la conferencia. Deberán ser horas para que esta captura genere algo nuevo sobre el caso de los normalistas, porque así quedamos en las mismas. Que la “pareja infernal” no se vaya con todos sus silencios a la cárcel, porque eso sería el más infernal de todos los posibles escenarios.
#MeCuentan. Que la crisis no solamente se trenza en las hectáreas de amapola del estado, sino también se enreda entre sábanas, varias. No sólo las de la ya muy comentada cama de la señora y el exgobernador; también las del exalcalde y el exsecretario —y aparentemente todavía moreno candidato—. Follow the money and cherchez… l’amant.
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