viernes, 6 de febrero de 2015

Occidente en guerra contra el yihadismo

 ANTONIO R. RUBIO
George Weigel
Un prestigioso intelectual americano como George Weigel, busca siempre la precisión en las palabras. No habla de Islam, y mucho menos de islamismo, al referirse al fenómeno terrorista global que ha declarado la guerra a Occidente.
Lo califica de yihadismo, pues sus impulsores defienden el empleo de la violencia, al entender así la yihad o guerra santa, y no como una mera lucha ascética, tal y como algunos han querido deducir de las enseñanzas coránicas.



Hay quienes ven el yihadismo como un problema que puede abordarse con medios policiales y judiciales, complementados muchas veces con una política de apaciguamiento que favorece la formación de guetos étnicos en las sociedades occidentales. Son los mismos que rechazan tomar conciencia de que los yihadistas han declarado la guerra a Occidente, y en particular a EE.UU.
Weigel lleva, en cambio, la batalla al terreno de las ideas. La guerra está perdida desde el momento en que no se quiere comprender al enemigo, porque esto supondría interesarse por cuestiones teológicas, lo cual sería un atraso en unas mentalidades posmodernas, que se consideran de vuelta de todo tema religioso. El laicismo agresivo, tan presente ahora mismo en las sociedades occidentales, se convierte paradójicamente en un aliado del yihadismo, también por el hecho de que suele responder a una visión del mundo impregnada de relativismo. Ese laicismo no comprende que los yihadistas leen la Historia de un modo distinto a ellos.
El autor no cae en el recurso fácil de descalificaciones absolutas del Islam. Es una realidad que a partir del siglo XIII empezó a encerrarse en sí misma, tras unos siglos de avances científicos y culturales. Sin embargo, Weigel no piensa que la solución sea un Lutero para el Islam. No lo dice abiertamente, pero cabe deducir que este recurso acentuaría más las divisiones de este credo. Con interesante criterio, propone un León XIII musulmán, capaz de adaptar esta religión al mundo actual.
En el fondo, lo que Weigel está proponiendo es lo mismo que Benedicto XVI dijo en Ratisbona: que no se puede disociar la fe de la razón. No lo entienden los yihadistas pero tampoco los posmodernos. El posmodernismo relativista, defensor de la disparidad de estilos de vida y del multiculturalismo, no está pertrechado para combatir al yihadismo. No lo puede hacer quien profesa un pensamiento débil y se avergüenza de su propia historia y cultura.
Weigel ve en las ideas el arma principal en la guerra contra el yihadismo, y no oculta que la victoria requerirá probablemente más tiempo y sacrificio que en la época de la guerra fría. Es un reto mayor que el de entonces y que afecta a lo que conocemos como la civilización occidental.


Autor: George Weigel
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