martes, 7 de julio de 2015

De la tragedia griega a la mexicana


En las tragedias de la Grecia antigua, como las de Sófocles, (Edipo rey, Electra) o bien Eurípides (El Cíclope) siempre había luz y noche, bien y mal, los buenos y los malos, para poder así trabar el drama, a partir del cual se desarrollaban las complejidades propias de la tragedia. Igual que las tragedias griegas es la política. Igual hay buenos y malos, aunque lo complejo de ésta consiste en saber quiénes son unos y otros.



Las tragedias.
APERITIVO: LA TRAGEDIA GRIEGA
La tragedia griega consiste en eso, justamente. No se sabe quiénes son los buenos, y quiénes son los malos. Como una democracia intensa que es (no por nada es la cuna de la democracia), los griegos viven hoy la disyuntiva de elegir si aceptan o no las condiciones de los acreedores internacionales. Según las primeras encuestas, 44% se inclinaría por el “Sí”, mientras 43% por el “No”. Si tomamos en cuenta los márgenes de error que gravitan entre  2% y 3%, la cruda realidad pollera es que se trata de un empate técnico, por lo que la maldita incertidumbre sigue ahí, matando lentamente.
El gobierno del primer ministro Alexis Tsipras apuesta por el “No” y así lo promociona entre sus compatriotas. Según su argumento, un “No” colocaría a Grecia en una posición de fuerza frente a los acreedores internacionales.
No es extraño que Tsipras piense así. Es ése el caballo de batalla electoral que le dio el triunfo en las urnas: el rechazo de la población a las medidas draconianas del primer rescate. No obstante, en el otro lado de la moneda, se asoma una lógica que implicaría que la apuesta del gobierno es punto menos que una irresponsabilidad inexcusable.
Lo que Grecia necesita es dinero. Y si no acepta las condiciones, es probable que no lo obtenga. Y si no lo obtiene ¿Como financiará a los bancos?
Todavía no hay referéndum, cuando ya existe una afectación importante a la población que no puede sacar más de 60 euros por día.Por el lado de los acreedores su posición es un poco como la expresó Sigmar Gabriel, vicecanciller alemán: “El señor Tsipras quiere que le demos 20 o 30 mil millones de euros... ¡Sin condiciones!... lo que es inaceptable para Europa” remató. Hoy, los derroteros de este país helénico pasan por un ejercicio de política y masas, como lo es un referéndum popular. Así, pase lo que pase, no habrá nadie a quién apuntar. La política: es la principal razón de los éxitos o fracasos... económicos. Muchos griegos creen que el “Sí” y el “No” es un referéndum sobre la permanencia de Grecia en el euro.
El premier se ha esforzado en que un “No” no es al euro, sino a las condiciones del préstamo. Sin embargo, no le dará tiempo para que todos lo entiendan. La troika comunitaria ha sido enfática en reiterar que con un “No” sería complejo retener a Grecia en la Zona Euro. ¿Es lo que quiere la Unión Europea? ¡No, por dios! Si Grecia sale del euro, abriría la caja de Pandora y pondría en riesgo el proyecto europeo.
¿Quién es el malo?
La tragedia griega.
PIATTO FORTE: LA TRAGEDIA MEXICANA
Como suele ocurrir, son la política y el poder los que impacta en la economía.
Las decisiones que la clase gobernante tendría que tomar con criterios económicos, para favorecer su eficiencia y beneficios, suele tomarla con criterios políticos. En México, eso es elocuente.
Es un país en donde se tomaron demasiadas decisiones económicas con criterios políticos. Por ejemplo, en la educación, el porcentaje del PIB que se destina a ella es similar al de otras naciones desarrolladas de la OCDE.
Sin embargo, 80% va a parar a adiposas burocracias politizadas (sobre todo el magisterio) que mantienen postrado el sistema educativo, mientras sangran el dinero de todos los mexicanos. ¡Ahora esas burocracias no permiten a la autoridad saber ni siquiera cuántos son! Es la política impacten la economía. El mismo ejemplo se repite en la mayoría de sindicatos, que sólo enriquecen a los líderes, pero no a los trabajadores.
Son monstruos creados por las necesidades políticas de los regímenes del pasado. Lo mismo se repite en colectivos como taxis, ferrocarrileros, pepenadores, etc. A ello hay que agregarle la obesa capa de la corrupción. La clase política mediocre de México ha utilizado siempre nuestros recursos para satisfacer ambiciones políticas y personales, o de grupo. Decisiones con fines clientelares que mantienen a nuestra economía en el rezago, y a los mejores intereses de la ciudadanía enterrados. Y encima de todo ¡suben impuestos!
La tragedia mexicana.
DOLCE: GABINETE BASE CERO
Bien por Miguel Ángel Mancera, jefe de Gobierno de la Ciudad de México. La decisión de renunciar a todo el gabinete legal no tiene precedente en la historia de la ciudad. Era urgente un manotazo en la mesa de ese calibre para relanzar su gobierno. Hoy tiene la oportunidad única de construir un gobierno ciudadano, habida cuenta de que él no tiene militancia en ningún partido. Podría hacer historia y acabar con la nefasta guerra de tribus que ha malogrado al PRD. También podría erosionar a las mafias y tribus enquistadas en la gran ciudad.
Un “gabinete base cero”. Urge.
Café, que ya es hora.
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