lunes, 3 de agosto de 2015

Harakiri obradorista

Morena sepultará a la izquierda en Oaxaca como lo hizo en Chiapas.
 
Luego de la recuperación del IEEPO y ante la cercanía del proceso electoral en Oaxaca, Andrés Manuel López Obrador descalificó al gobernador Gabino Cué por “caer en la provocación de la mafia en el poder”, “de quienes pretenden privatizar la educación”, se solidarizó con la disidencia magisterial y les ofreció una alianza electoral para “echar abajo” la Reforma Educativa. Aun cuando obtuvo respuesta negativa de la CNTE (“somos apartidistas”, dijo Rubén Núñez), el tabasqueño aseguró que, de cualquier forma, él ofrecía todo su apoyo a los maestros, y que sólo es un “choro mareador” (o cortina de humo) que la disidencia sea responsable de la baja calidad educativa. Anunció que próximamente recorrerá los 153 municipios de Oaxaca.



Conforme se radicaliza y continúa con sus actos anticipados de campaña, AMLO ha roto con importantes aliados, sobresaliendo su ruptura con el gobernador de Tabasco, Arturo Núñez (Morena perdió en todos los distritos), y ahora con Gabino Cué por su decisión de respaldar la Reforma Educativa, y no haberlos apoyado en la anterior elección. Es conocida su añeja enemistad con el gobernador perredista Graco Ramírez, y su encono con el gobierno de Mancera, que se reflejará en la Asamblea Legislativa, ya que está en juego el poder capitalino y la contienda por la Presidencia en 2018.
La beligerancia va acompañada de la polarización, y por ello López Obrador canceló la posibilidad de alianzas partidistas, no así con organizaciones sociales como el SME y la CNTE, con la que comparte fines (la lucha contra el Estado y las reformas estructurales, el populismo y la restauración corporativa), pero sí tienen diferencias con respecto a los “medios de combate”. Recordar que la CNTE intentó boicotear los pasados comicios, y en general su guerrillerismo urbano, la aleja de los partidos y de las vías institucionales de protesta, no así del dinero.
El encono antisistémico del “yihadismo” magisterial pretende ser usado electoralmente por AMLO. Sin importar el descrédito nacional de la CNTE, El Peje le apuesta a la fuerza (aunque menguante) que tiene a nivel local, para que contribuya a la polarización política, lo que facilitará combatir a sus rivales perredistas, arrebatarles sus posiciones, incluyendo la gubernatura.
De este modo, la recuperación del IEEPO también tiene motivaciones político-electorales por parte de Gabino Cué. Si el gobernador aceptó someter en este momento a la CNTE, es para evitar que el “yihadismo” magisterial y la polarización obradorista beneficien al PRI. En los pasados comicios, el PRD ganó cuatro distritos electorales federales, mientras que el tricolor siete, lo que revela desgaste del gobernador (y de los amarillos), principalmente por su inoperancia para enfrentar la crisis magisterial y hacer valer la ley. El golpe de timón de Cué busca frenar el desprestigio de su gobierno, fortalecer su posición dentro del PRD, darle la puntilla a la CNTE y beneficiarse electoralmente de ello, y no el PRI.
Se anticipa una feroz contienda entre las izquierdas en Oaxaca: Morena buscará oxigenar a la CNTE y beneficiarse de la polarización, aunque se haga el harakiri, no sólo por el descrédito total que implica apoyarse en una menguante mafia corrupta, retardataria y violenta (respaldada también por Bejarano), sino porque agudizará el canibalismo de la izquierda, favoreciendo al PRI. Por lo pronto, en Chiapas sólo ganó un municipio de 122 y perdió en todos los distritos, mientras que la alianza PRI-PVEM arrasó…
ENTRETELONES
Los petistas se van a Morena, no al PRD, de hecho, sus legisladores ya operan para AMLO desde hace tiempo.
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