miércoles, 19 de agosto de 2015

Pérez Pirela: La mentira que camina por América Latina

El filósofo y presentador televisivo "chavista" llegó a Panamá, patrocinado por la embajada de su país, a "echarle cuentos" a un grupo de convencidos

PANAMPOST
Miguel Ángel Pérz Pirela llegó a Panamá a dar una cátedra de mentiras sobre las bondades del Gobierno de Nicolás Maduro. (Thabata Molina)
Miguel Ángel Pérz Pirela llegó a Panamá a dar una cátedra de mentiras sobre las bondades del Gobierno de Nicolás Maduro. (Thabata Molina)
Fue más o menos a las 6:25 pm que comenzó la exposición de mentiras. Después de una pomposa presentación, subió a la tarima Miguel Ángel Pérez Pirela, una voz del chavismo dedicada a hacer propaganda al Gobierno del difunto Hugo Chávez —y de Nicolás Maduro— durante aproximadamente dos horas.


El evento fue patrocinado por la embajada de Venezuela en Panamá, en el auditorio Gil Blas Tejera de la Facultad de Comunicación Social de la Universidad de Panamá. ¿Cuántas mentiras se pueden decir en dos horas? El reto más grande que tuvo en toda la noche Pérez Pirela fue no perder la concentración, ante tantos engaños que mencionó.
Mientras el hombre hablaba, con sus pantaloncitos color ladrillo y su chaqueta negra, todo el personal de la Embajada se hacía señas para alertarse, porque había alguien –yo- registrando el show con un celular. Pérez Pirela, tranquilo, que no lo grabé. Solo los transmití por Periscope.
Quizás la estupidez más grande que dijo en toda la noche fue que desde la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) “se había hecho un pacto para que todos los medios asociados dedicaran cada día un titular o un editorial contra Venezuela”. Jamás explicó con qué propósito, pero tampoco a ninguno de los presentes se le hubiese ocurrido preguntárselo. Tuvo un público, más bien, tipo audiencia de Telesur, que con toda certeza creyó cada una de sus mentiras.
Según el ¿ilustre? filósofo venezolano, que confesó estar en plan de gira por América Latina, desde las principales cadenas de noticias internacionales se encargan de inventar historias horribles sobre Venezuela. Dice él, que tanto en Colombia como en México ocurren cosas más abominables, que jamás aparecen en los titulares de NTN24, o CNN en español, o en medios impresos como El País o el ABC de España.
“Alerta al que camina, la espada de Bolívar por América Latina”, es una de las frases más dichas por el chavismo. Pues así mismo anda el señor Pérez Pirela, solo que él no es la espada del Libertador, sino un repetidor de mentiras que recorre el continente.
Fue un discurso basado en un montón de frases hechas, de esas que repiten a diario, desde todos los medios que hacen propaganda al Gobierno de Nicolás Maduro. Que no son pocos, por cierto. “Nunca antes un Gobierno había sufrido un acoso mediático como el de Venezuela” (…) “Mucha gente dice que en Venezuela no hay libertad de expresión” (…) “Dicen que el CNE (Consejo Nacional Electoral) está al servicio del Gobierno, pero lo usaron para sus elecciones primarias” (…) y necedades de este tipo durante todo el monólogo.
Pérez Pirela llegó a Panamá a hablar sobre los medios de comunicación en Venezuela, pero ni por error mencionó que durante el Gobierno del difunto Hugo Chávez fueron cerradas 34 emisoras de radio, tampoco dijo que arrinconaron al principal canal de televisión del país (RCTV), con la excusa de que se les venció la concesión y lo obligaron a cerrar. Mucho menos habló de la asfixia que tienen los periódicos que no reciben divisas para importar el papel.
Tampoco mencionó que se bloquean páginas web informativas, o las señales de canales internacionales, y mucho menos, que desde el Gobierno han impulsado la compra de medios impresos y televisivos. De eso no se dijo ni una sola palabra.
Este hombre llegó a Panamá a repetir las mentiras que le dicen una y otra vez a los chavistas en Venezuela: que la escasez es producto del contrabando hacia Colombia; que en el país no se consiguen pasajes aéreos porque los vuelos están repletos; que gracias a la misión Negra Hipólita, ya no hay niños en la calle ni indigentes; que el CNE es tan eficiente que hasta hay un gobernador de oposición en el estado Miranda, y un sinfín de falacias, todas por el mismo estilo. Ah, no podía faltar el cuento de la generación alimentada con alimento para perros, dentro de los que se incluyó y hasta llegó a decir que tipos como él no tenían acceso a la educación universitaria, aunque minutos antes había dicho que vivió 11 años en Europa.
Según el señor Pérez Pirela, el incremento de los índices delictivos en Venezuela no se debe al fracaso en la implementación de políticas de seguridad, sino a la existencia de grupos paramilitares contratados por la oposición. Así, a la ligera, lanzó varias veces esa acusación, sin fundamento alguno.
Desde luego, repitió el tema de los supuestos asesinatos selectivos y volvió a nombrar al diputado venezolano Robert Serra. Jamás dijo que lo mató su escolta por venganza, pero sí se encargó de detallar que lo asesinaron con un picahielos; según él, para que no botara sangre.
“Venezuela se encuentra mediáticamente acosada”, repitió varias veces a lo largo de la noche. La verdad, ya el discurso estaba bastante fastidioso.
Lamentablemente, el público de Pérez Pirela no se enteró que en Venezuela tenemos la inflación más alta del mundo, ni que el Banco Central de Venezuela oculta las cifras oficiales de 2015. Tampoco dijo que los medios de comunicación no tienen acceso a las fuentes oficiales, porque desde el Gobierno la política es ocultar la información. Ni de broma mencionó el acoso a periodistas y a directores de medios, por parte del presidente de la Asamblea Nacional. De eso no habló en su monólogo.
Dijo que durante el “Caracazo” hubo 5 mil muertos, pero no se atrevió a contarles a los panameños, cubanos y venezolanos que estaban en el salón, que Venezuela tiene una tasa oficial de homicidios de 62 asesinatos por cada 100 mil habitantes y que esa es la segunda tasa más alta del mundo. Voy a usar una de tus frases, Pérez Pirela:”No lo digo yo”, lo dice la fiscal general Luisa Ortega Díaz.
Desdichadamente, la única chica venezolana que se atrevió a refutar las mentiras dichas por el fantoche de Pérez Pirela, se le enfrentó con muy pocos argumentos y terminó apabullada por un coro de insultos y una cámara filmadora frente a su rostro, intimidándola. Ella salió huyendo del salón y él se sintió feliz.
También contribuyó con la exaltación de la xenofobia que contra los venezolanos ha crecido en Panamá, al decir que quienes han salido del país son los “miembros de la ultraderecha y la oligarquía”.
Según este hombre, los medios de comunicación son responsables de todas las desgracias que ocurren en Venezuela. Para él no se trata del producto de 16 años de un par de Gobiernos irresponsables que quebraron un país, que destruyeron la institucionalidad y entregaron el poder a la delincuencia.
Pero desde luego, este señor no necesita rogarle al banco que le otorgue un miserable cupo en dólares para poder hacer su gira por América Latina. Él seguramente viaja patrocinado por el Gobierno venezolano.
Por cierto, Pérez Pirela, no era La Patilla que iba a publicarte, como dijiste en tu intervención cuando me viste. Es PanAm Post.

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