viernes, 22 de abril de 2016

El viraje presidencial de Trump

ESTADOS UNIDOS

Donald Trump, en un mitin reciente en Nueva York. SPENCER PLATTGTY
El magnate mostró por primera vez una nueva imagen ante las cámaras de la cadena NBC
Se trata de una tendencia conforme se acerca a su nominación como candidato republicano
Rodeado de su esposa y cuatro de sus hijos (Barron es aún menor), el ganador de las primarias republicanas en Nueva York y favorito para la nominación a la Casa Blanca, Donald Trump, mostró una nueva imagen ante las cámaras de la cadena NBC. El multimillonario parece estar dispuesto a ser más disciplinado y a cambiar cosas en la campaña para lograr la victoria en la convención de Cleveland. De momento, ya hay fecha para un discurso sobre política exterior con telepromter, según desveló el diario 'The Wall Street Journal'.



Desde la plaza del Rockefeller Center, el empresario respondió a las preguntas del público sin exabrupto alguno, pero criticando con acidez a su oponente conservador Ted Cruz y la potencial rival demócrata, Hillary Clinton. Y hasta se mostró centrista reconociendo que cree en la subida de impuestos para los ricos "incluido yo" y que el aborto debe permitirse en los supuestos de violación, incesto y por la salud de la madre. "Absolutamente, tendría las tres excepciones", dijo a una de las preguntas de la presentadora del programa Today.
También habló del muro con México y las deportaciones. Preguntado por una republicana indecisa sobre si deportaría a sus consuegros, que llevan 25 años indocumentados en este país y cuyo hijo es militar estadounidense, Trump sostuvo que "se irán y vamos a encontrar un camino para que entren en este país legalmente". El multimillonario dudaba de si la habría convencido para que le votase.
Otra de las invitadas al debate quiso saber en qué momento iba a seguir los consejos de su esposa Melania para mostrarse como un candidato más político. "En el momento justo seré tan presidencial que se aburrirán", anunció Trump después de reconocer que al principio de la carrera por la nominación, cuando eran 17 candidatos, "devolvía los golpes duramente" a sus oponentes porque no tenía otra elección.
Ahora que la nominación republicana está en juego entre tres candidatos -con el ex gobernador de Ohio John Kasich muy lejos de los 1.237 delegados necesarios para ganar-, el empresario tiene previsto ser más diplomático y adoptar formas más políticas. Un viraje que también dará al fondo de su candidatura. "La campaña está evolucionando, en transición, y yo también" apuntó en 'The Wall Street Journal'.
Eso no significa que el estilo de sus mítines vaya a ser otro que el que ha usado en los últimos 10 meses lleno de 'Trumpismos" (como denominan a sus frases como prohibir la entrada de musulmanes, adoro a los hispanos) sino que le dará más peso político a algunas intervenciones. El próximo 27 de abril dará un discurso en Washington para hablar de política exterior y después vendrán otros sobre seguridad nacional, economía y empleo. Aquí es donde tirará de telepromter, sistema con el que ya está practicando y del que había renegado.
El empresario, que arrasó en las primarias de Nueva York, sigue recibiendo una valoración muy negativa en todas las encuestas -en torno al 68% de los consultados- y entre diferentes grupos de población: mujeres, jóvenes, hispanos... Un nuevo equipo de profesionales, con el consultor político Paul Manafort al frente incorporado hace unas semanas, trabaja por reducir esas cifras haciendo los mensajes de Trump más elegantes y dando más empaque a sus intervenciones. El rechazo que genera el multimillonario es una rémora en su candidatura de cara a las presidenciales, donde los independientes y los estados indecisos son clave.
En la cadena NBC, el empresario reconocía que algunas de las cosas que ha dicho y hecho desde que presentó su candidatura eran puro "entretenimiento. No hay nadie que respete más a las mujeres que yo", subrayó tras escuchar el porcentaje de mujeres que tienen una percepción negativa de él (67%).
Antes sus hijos habían destacado lo orgullosos que están de su padre. "Vamos a ganar en Cleveland", decía convencido Eric Trump. La mayor de sus hijas, Ivanka, explicó que no da consejos políticos a su padre. "Mi papel es apoyarle como hija. No tengo duda de que él puede dirigir el país", defendía antes de explicar la energía y empatía que derrocha Donald Trump.
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