martes, 19 de abril de 2016

¿Seguirá fortaleciéndose el peso?

El peso mexicano pasó de niveles de 13.40 por un dólar a 19.00 en quince meses, lo que equivalió a un ajuste de 40 por ciento. Esto ya preocupaba a amplios sectores económicos e incluso eran frecuentes las voces que pensaban que era el inicio de una nueva etapa de fuertes devaluaciones, como las que llegamos a tener en décadas pasadas.

Entre los jóvenes que no conocieron esas épocas de alta volatilidad había desconcierto, pero las personas de mayor edad temían que se regresara a una situación desagradable que ya habían padecieron. Un primer impacto que estaba ya iniciándose en los mercados eran algunos incrementos de precios en varios sectores clave.

Como respuesta a esta situación se tuvo una acción concertada del Banco de México y de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, modificando las reglas de operación de las subastas diarias de dólares, un incremento de la tasa de interés de referencia del Banco Central y el anuncio de un recorte en el gasto público. Todo esto les gustó a los participantes de los mercados y el peso inició una tendencia de apreciación que lo ha llevado a niveles de 17.50 pesos por un dólar y se escuchan opiniones de que puede seguir fortaleciéndose.

De aquí es frecuente que se salte a la conclusión de que el peso se comporta de esta manera sólo por la acción de las autoridades mexicanas. Sin embargo, otras divisas también han tenido una fuerte apreciación, como son el rublo ruso que pasó de 80 a 68 por un dólar, el yen japonés que mejoró de 121 a 113 por dólar, o el dólar canadiense de 138 a 130. Sorprende que incluso el real brasileño mejoró de manera significativa y se apreció 10 por ciento al pasar de 4.00 a 3.60 en las semanas pasadas, a pesar de sus graves problemas financieros y políticos. Obviamente no puede ser que las principales divisas del mundo se fortalezcan por las acciones de las autoridades mexicanas. Una explicación más lógica sería que el dólar es el que se ha devaluado frente a las demás divisas del mundo. Por lo mismo, las medidas tomadas por las autoridades de nuestro país permitieron que el peso se beneficiara del actual entorno internacional.

El dólar se ha debilitado por varias razones, siendo una de las más significativas el mensaje de la Fed de que no subirá sus tasas de interés cuatro veces en el presente año, sino que podrían ser sólo dos.

Además, el Banco Central Europeo refuerza su estrategia monetaria expansiva al bajar la tasa de interés a sólo 0.0 por ciento, esto es, no cobrará rendimientos a aquellos que le soliciten crédito y cumplan con los requisitos.

Esta política significa que seguirá durante un tiempo más el aumento de liquidez en los mercados financieros, lo cual debilita al dólar y al euro, pero fortalece a las demás monedas. Entre los principales costos de estas medidas están el castigo a los ahorradores, así como a los que constituyen fondos para sus jubilaciones; se apoyan proyectos de inversión no rentables en condiciones normales de tasas de interés y se beneficia a los sectores que puedan obtener estos recursos que no tienen costos.

Por lo mismo, para poder entender el comportamiento futuro del peso mexicano no basta en la actualidad con conocer el comportamiento de las autoridades mexicanas y el incremento de la deuda pública, sino que también habrá que estar muy pendiente de lo que el Banco Central de Estados Unidos y Europa decidan hacer. Por lo mismo, es probable que cuando vuelvan a subir las tasas de la Fed se tenga un nuevo ciclo de presión en el peso mexicano. De aquí la importancia de mantener y reforzar las medidas anunciadas por la autoridades mexicanas para estar mejor preparados para el siguiente periodo de volatilidad.
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