martes, 10 de mayo de 2016

Ahorro de impuestos y jugosas inversiones: lo que esconde la 'caridad' de Mark Zuckerberg

Tras el nacimiento de su hija Max, Mark Zuckerberg ha anunciado que piensa donar el 99% de su fortuna a causas benéficas. Este tipo de decisiones no son extrañas. Multimillonarios como Bill Gates o Warren Buffett también se han desprendido de sus inmensos patrimonios para el bien de la Humanidad.
Pero la intención del creador de Facebook no es la de llenar a rebosar las arcas de organizaciones no gubernamentales o iglesias con los 45.000 millones de dólares que piensa dar. Su ‘donación’ consiste en crear una sociedad limitada para realizar inversiones en determinadas acciones que él considere que van a ayudar al progreso del ser humano, su igualdad. Es decir, que va a dedicar el dinero a invertir en empresas que a su vez le pueden dar pingües beneficios. Extraña forma de caridad, ¿verdad?



Mark Zuckerberg y su mujer, Priscilla Chan, no han creado una fundación como la Bill y Melinda Gates. Tampoco va a repartir cheques. Su vehículo es una sociedad limitada de inversión (Limited Liability Company en Estados Unidos) que va a reinvertir el dinero procedente de las acciones que el joven neoyorkino tiene en su compañía (actualmente dispone del 53% del total) en otras compañías.
Si por ejemplo decide que la igualdad de los seres humanos depende del acceso barato al agua potable, podría invertir dinero en una empresa que desarrollara un sistema de potabilización rápido, a cambio de un porcentaje de acciones y con el consiguiente beneficio. Lo que viene siendo una inversión.
Con su sociedad limitada de inversión, Zuckeberg puede poner el dinero donde quiera, sin miedo a que nadie le diga nada. A diferencia de las fundaciones, de las ONG o incluso de las sociedades anónimas, este tipo de organizaciones no se pliegan al escrutinio de un consejo de administración o de un consejo rector que vote qué inversiones se ajustan más a las normas fundacionales, algo 
Otra de las grandes ventajas de la jugada filantrópica es el beneficio fiscal. Según señala el New York Times, Mark Zuckerberg podría tejer una red legal de empresas e ir donando los beneficios de sus acciones en Facebook, con la consiguiente deducción fiscal. Como señala el periodista Jesse Eisinger, el creador de la red social más popular del mundo y una de las fortunas más grandes del planeta podría llegar a dejar de pagar una inmensa cantidad de dinero en impuestos gracias a su sociedad limitada de inversión.
Pero no todo tiene que ser negativo. El mismo autor del artículo señala que Zuckerberg podría crear miles de puestos de trabajo con sus inversiones, ayudando con ello a aliviar el paro. Solo el tiempo nos dirá si la decisión de Zuckeberg es solo una estrategia para engrandecer su imagen pública y para ahorrarse impuestos, o por el contrario de verdad ayuda a que la igualdad y el bienestar de los seres humanos aumente
Publicar un comentario