domingo, 15 de mayo de 2016

Al peso se le doblan las corvas

 
Cuando la economía mexicana mostraba sus mejores cifras en décadas, con un crecimiento de 2.9% en el primer trimestre del año y una inflación anual de 2.6%; cuando se anunciaba una reducción en la deuda, se capitalizaba Pemex, y cuando se recortaba burocracia, el peso mexicano volvió a derrumbarse.
Con razón, la opinión pública considera que las buenas cifras de la economía y los pasos en la dirección correcta no son ciertos, puesto que la moneda mexicana pierde valor frente al dólar.
Parece un contrasentido que cuando mejor estamos es cuando peor le va al peso mexicano.
Entre el 29 de abril y el 6 de mayo, el precio del dólar subió 64 centavos y todo mundo pegó de gritos. ¿Qué pasó ahora?


¿Y si los pobres se volvieren adictos, acabaríamos con la pobreza?

Tal cual

Ángel Verdugo
¿De qué carecen los millones de pobres y miserables de este país, para no resultar atractivos para los interesados en la lucha en favor de la mariguana, y de los adictos a ella?
Lo de hoy, es consumir mariguana. El tiempo y la atención dedicados desde la gobernación a quien la consume, por una razón u otra, deja ver —por decir lo menos—, que las prioridades de este gobierno y las de no pocos grupos sociales, están de cabeza.
¿Cuántos adictos a la mariguana hay en México? ¿Dos millones; tres o cuatro? Los que guste usted pero, no olvide que más de 60 millones de mexicanos sufren, en mayor o menor grado, una pobreza ofensiva.


Digámoslo fuerte, hay que temer más a nuestros políticos que a Trump

Tal cual

Ángel Verdugo
Los peores daños causados a México son, han sido y serán durante muchos años más, los generados por nuestros políticos con sus ocurrencias, incapacidad política y pequeñez.
De risa loca las recomendaciones de casi todos nuestros analistas políticos, no se diga ya las de los sedicentes especialistas en el sistema político de Estados Unidos y su sistema electoral. Tienen meses afirmando que, en caso de llegar Donald Trump a la Presidencia de Estados Unidos, México correría un peligro cuyas dimensiones y efectos, nadie veía y ve hoy, excepto, por supuesto, ellos.
¿En verdad, lo que sus análisis serios predicen, es algo a lo que debamos temer? ¿Y de representar un riesgo casi seguro —como afirman nuestros analistas—, sería el mayor que México y su economía enfrentará en los próximos años?
Mi respuesta, es un rotundo no; permítame explicarme.


Tontos, corruptos o ambos…

Cuentos políticos

Francisco Martín Moreno
 

Tontos, corruptos o ambos…

Tuvieron que transcurrir 72 años para que México volviera a explotar, con socios extranjeros o nacionales, los manantiales de oro negro. Vivimos todavía irresponsablemente de los yacimientos descubiertos por Díaz Serrano.

Lázaro Cárdenas burocratizó el petróleo, burocratizó los ferrocarriles, burocratizó el campo al repartir 26 millones de hectáreas, pero de miseria, reparto agrario que propició la fuga de diez millones de campesinos mexicanos a Estados Unidos, en buena parte también en razón del “Plan Bracero”, creado para abastecer a los soldados norteamericanos en la Segunda Guerra Mundial.


Mi desprecio por nuestros políticos

Cuentos políticos

Francisco Martín Moreno
 

Mi desprecio por nuestros políticos

Claro está que muchos políticos del mundo podrían ser igualmente despreciables, pero en este reducido espacio quisiera referirme sólo a los políticos mexicanos, aquellos cuya escandalosa degradación moral irrita a todo México y sorprenden a propios y extraños por el alarmante nivel de impunidad en el contexto de una nación mayoritariamente marginada, patéticamente indefensa y apática.


Revolución doctrinal

Federico Reyes Heroles
 

Revolución doctrinal

Podría parecer otra expresión retórica, sin consecuencias, incluso distractora. No es el caso, no hay vuelta atrás. “Adiós a la no intervención”, fue la cabeza de Excélsior. Correspondió a la canciller Ruiz Massieu dar el viraje formal. Es el inicio de una nueva etapa de la inserción de México en la comunidad internacional. Habremos de dejar la ficción para aceptar la realidad global.



Dilma: es política, no corrupción

Razones

Jorge Fernández Menéndez
 

Dilma: es política, no corrupción

La caída de Rousseff es un golpe político para deshacerse de una presidenta sin pasar por las urnas.

Dilma Rousseff cayó por una decisión política de un grupo de partidos aliados con empresarios profundamente descontentos, probablemente con razón, con su forma de ejercer el poder. La caída de Rousseff no es un golpe contra la corrupción, es un golpe político para deshacerse de una presidenta sin pasar por las urnas.
Revisando la nota de ayer de Excélsior sobre la caída de Rousseff leemos que “pese a que no enfrenta ningún cargo de enriquecimiento personal, el fiscal acusó a la mandataria de obstruir una investigación de corrupción en la estatal Petrobras, el mayor escándalo de la historia de Brasil. Rousseff encabezó el directorio de la compañía petrolera entre 2003 y 2010. Rousseff niega haber cometido delitos y afirma que es víctima de un ‘golpe’.


México y Brasil

Número cero

José Buendía Hegewisch
 

México y Brasil

La indignación por la corrupción se convierte en una preocupación política para partidos y gobiernos de AL. Ya no se trata sólo de un arma arrojadiza para atacar a un adversario político. El juicio político a la presidenta Dilma Rousseff en el Congreso brasileño tiene hondas repercusiones en la región por abrir la vía legislativa para deponer gobiernos electos cuando pierden la confianza política, la aprobación social y el respaldo de los mercados internacionales. La moción de censura como forma de obligar a rendir cuentas anticipadas antes de las urnas ¿una solución incierta? ¿Nueva prueba para las democracias latinoamericanas? ¿Cómo se traduce en México?


SOCIALISMO

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