miércoles, 11 de mayo de 2016

El hambre de Venezuela no es un juego

El hambre de Venezuela no es un juego

Por Mary Anastasia O'Grady
En su ansia de poder, el difunto Hugo Chávez prometió redistribuir la riqueza de Venezuela entre los pobres. El padrino del “socialismo del siglo XXI” perece no haberse percatado de que los recursos que prometió hacer llover sobre su gente primero tenían que ser producidos.
Quince años después del inicio de la revolución bolivariana, Venezuela enfrenta una severa escasez de alimentos. Aún se podría evitar una crisis, pero sólo con un giro radical en las políticas que han destruido la capacidad productiva del país. Una nación debe producir lo que consume o debe importarlo. Lo que importa se paga con divisas extranjeras que proceden de las exportaciones o de deuda.
Publicar un comentario