El populista de derechas Norbert Hofer gana la primera vuelta de las elecciones residenciales en Austria. El candidato del partido conservador de derchas, el FPÖ, ha ganado este domingo y con claridad la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Austria, al obtener un inesperado 35,5% de votos, según las primeras proyecciones de la televisión pública ÖRF. Con un escaso margen de variación de un solo punto porcentual  tras el recuento del 71% de los votos, el populista de izquierdas Van der Bellen fue segundo con el 21,3%, delante de la candidata independiente Irmgard Griss, con el 18,9%.


Por primera vez en la historia de Austria, los candidatos de la actual coalición de Gobierno, formada por socialdemócratas y democristianos, han quedado fuera de la segunda ronda electoral. El socialdemócrata Rudolf Hundstorfer fue cuarto, según la proyección actual, con un 11,2%, empatado con el aspirante democristiano Andreas Khol. El sextoen estas elecciones es el empresario constructor Richard Lugner, quien consiguió el 2,4%, según los datos del escrutinio.
La clara victoria del conservador Hofer contradice todas las encuestas de las últimas semanas que indicaban que el izquierdista Van der Bellen era el favorito. El euroescéptico, xenófobo y populista partido FPÖ aparece en las encuestas de intención de voto como la fuerza política más apoyada del momento, con más del 30 por ciento. Por ello, las elecciones de este domingo estaban vistas como un termómetro del apoyo popular que tienen tanto este partido como las formaciones de la coalición de Gobierno.
La Presidencia austríaca es un cargo sin poderes ejecutivos, como representante del país en el exterior, aunque con algunos poderes concretos como el de disolver el Parlamento, destituir al Gobierno o ser el comandante en jefe del Ejército, entre otros.
El ascenso del populismo en toda Europa, tanto de derecha como de izquierda, marca un nuevo hito con esta clara victoria de estos dos partidos sobre el resto. El 22 de mayo se enfrentarán ambos proyectos populistas en una segunda vuelta por ver cuál de los dos se hace con la presidencia de Austria. Está por ver cómo repercute todo ello tanto en la Unión Europea como en el país del Danubio, pero a buen seguro que no será nada bueno teniendo en cuenta los postulados de ambas formaciones.
Francia sufre este jueves una nueva huelga general, esta vez convocada contra la reforma laboral impulsada por el presidente, el socialista François Hollande. La convocatoria realizada por los cuatro grandes sindicatos franceses (CGT, FO, FSU y SUD) y las dos mayores organizaciones estudiantiles (Unef y UNL) exige la retirada del proyecto de ley que lleva el nombre de la ministra de Trabajo, Myriam El Khomri, ya que según ellos supone “regresiones históricas” porque “facilita el despido“, permite revisar las normas sobre tiempo de trabajo para ampliar horarios y concede prioridad a los acuerdos en las empresas sobre la legislación laboral o los convenios colectivos nacionales.
“El debilitamiento de los derechos de los trabajadores y la posibilidad de despedir con mayor facilidad nunca han permitido luchar contra el paro”, ha afirmado esa agrupación en un comunicado
El Gobierno por su parte afirma que la reforma defiende “las inquietudes de la juventud”.  El Khomri ha asegurado este miércoles que el Ejecutivo escucha “las inquietudes de la juventud” y se decidió a preparar ese texto precisamente por la precariedad de ese colectivo, y destacó que su propuesta legislativa incluye, en particular, la universalización a partir de 2017 de la “garantía jóvenes” que permitirá recibir un subsidio y un proyecto de inserción laboral a los que están desempleados y ni estudian ni están en formación. Por su parte, el ministro de Finanzas, Michel Sapin, hizo hincapié en que las nueve décimas partes del contenido de la ley han sido objeto de una amplia concertación con varias concesiones a los sindicatos, lo que propición que algunos, como la Confederación Francesa de Trabajadores (CFDT), se retiraran de la convocatoria.
Para hoy hay convocadas manifestaciones y movilizaciones en toda Francia, en París la cita es a las 12:00 horas en la Plaza de Italia, y la huelga general ha provocado ya la anulación de decenas de vuelos y perturbaciones en otros transportes públicos. La Dirección General de la Aviación Civil (DGAC) avanzó que la huelga de controladores obliga a suprimir un 20% de los vuelos en el aeropuerto de París-Orly y un tercio en Marsella. La compañía SNCF no prevé suspender los trenes internacionales, y en los de alta velocidad (TGV) con recorridos dentro del país el servicio será normal en el eje hacia el Este, mientras que se anularán una cuarta parte en los ejes al Atlántico y al Sureste, la mitad de los trenes regionales, y entre la mitad y dos tercios de los cercanías en las líneas de la región parisina.
Las aerolíneas españolas han cancelado en un principio 24 vuelos entre España y Francia debido a la huelga general de este jueves.