La Justicia argentina ha abierto una investigación sobre los negocios inmobiliarios de la expresidenta Cristina Fernánez y su hijo, Máximo Kirchner, después de que un fiscal haya imputado a ambos delitos por enriquecimiento ilícito y falsificación de documentos públicos relacionados con la sociedad hotelera Los Sauces. El fiscal Carlos Rívolo había solicitado la imputación de la expresidenta y su hijo y, este lunes, el juez Carlos Bonadio ha dispuesto la apertura formal del expediente. Sobre el proceso pesa el secreto de sumario, por lo que inicialmente no han trascendido más datos.



El caso se basa en una denuncia presentada a principios de abril por la diputada Margarita Stolbizer, que acusó a la familia Kirchner de devolver “favores” mediante el alquiler de inmuebles a los empresarios Lázaro Báez y Cristobal López. Según la denuncia, la empresa Los Sauces apenas tuvo movimientos hasta 2008 y, por aquel entonces, todos los bienes terminaban siendo alquilados a empresas de Báez y López, hasta el punto de que “únicamente ellos” proporcionaban ingresos a los Kirchner.
Este caso añade un nuevo frente judicial a Cristina Fernández, salpicada por varios escándalos pero indemne hasta ahora de todos ellos. En abril prestó declaración ante el juez por un presunto delito de fraude contra la administración pública por las ventas del denominado ‘dólar futuro’.