martes, 10 de mayo de 2016

Los adolescentes brasileños que han creado un imperio online


Dicen que son adolescentes comunes, como los de cualquier país, obsesionados con la PlayStation y con planificar la próxima salida con los amigos para el fin de semana.
Pero Henrique Dubrugras y Pedro Franceschi son en realidad jóvenes muy singulares, que en muy poco tiempo han logrado amasar grandes fortunas en su natal Brasil.Henrique Dubrugras (izq.) y Pedro Franceschi son los fundadores de Pagar.me. (Captura de video de YouTube)Henrique Dubrugras (izq.) y Pedro Franceschi son los fundadores de Pagar.me. (Captura de video de YouTube)
En su infancia fueron de esos niños pegados casi todo el día a la pantalla de sus computadoras y, hoy, con 19 años cada uno, son los gestores de Pagar.me, una plataforma de comercio online que factura varios millones de dólares y emplea a 30 personas.
A los 9 años, Franceschi ya daba sus primeros pasos en el arte de la programación. Henrique, por su parte, tenía 12 años y era un fanático del juego Ragnarok.



Cuando comprendió que sus padres no estaban dispuestos a incluir la compra de la versión Premium de este videojuego en sus gastos, Henrique tomó la decisión de intentar programarla por su cuenta. "Yo solía hacer mis propios servidores, así que no tuve que pagar por la versión original", aseguró a la BBC.
Luego empezó a hacer algo de dinero, gracias a su destreza en la programación, para asombro y preocupación de sus padres, quienes creyeron que el niño empezaba a enredarse en el complicado mundo del juego y las apuestas online.
Pedro, por su parte, estaba deseoso de utilizar Siri, el nuevo ciberasistente de Apple, pero al estar disponible solamente en inglés, con tan solo 15 años se las agenció para crear su propia versión en portugués.
"Los dos empezamos a programar –reconoce Franceschi- como una forma de lograr las cosas que queríamos".
Un buen día, la red de Twitter y una pasión en común terminaron por cruzar sus caminos. Sus intercambios digitales giraban en torno a softwares y trucos para salir airosos en el duro mundo de la programación. "Fue entonces cuando comenzó nuestra amistad -recuerda Henrique-. Pedro comenzó a usar mi editor de texto. Gané la discusión y gané un socio".
Un poco antes, Henrique Dubrugras trabajaba con un colectivo de jóvenes emprendedores que crearon la aplicación AskMeOut (InvítameASalir), dedicada a facilitar la búsqueda de pareja para personas de su edad.
Se trataba de un modo de empezar una relación y saber si se eras correspondido por la otra persona, sin pasar por el trance de un rechazo frente a frente. Gracias a este invento, los chicos ganaron sus primeros 50.000 reales (unos 13.200 dólares).
Seguidamente, pasaron a cobrarles a los usuarios masculinos pues cayeron en la cuenta de que, a diferencia de las mujeres, los hombres tendían a dar clic a cuanto rostro bonito se les mostrara en pantalla. Esta medida hizo que los caballeros se volvieran algo más selectivos y, a la vez, aumentó los ingresos del par.
Con la incorporación de su nuevo amigo Pedro Franceschi llegaron nuevas ideas sobre el mismo tema. Poco tiempo después echaban a andar la plataforma Pagar.me, la que verdaderamente los propulsó financieramente y hasta atrajo 1 millón de reales (unos 264.000 dólares) de parte inversionistas extranjeros.
De acuerdo con el reporte de BBC, esta plataforma facilita la adquisición de productos en línea de manera rápida y barata, sin tener que esperar por la mediación de terceros. Por el servicio, Pagar.me cobra una comisión de 1,5% tras cada compra, además un impuesto de medio real. 
"La gente no creía que pudiéramos crear un producto tan innovador", apunta Henrique, quien reconoce que este éxito hubiera sido imposible sin la ayuda de amigos y familiares.
Un equipo de 30 personas sostiene el desempeño exitoso de Pagar.me; todos oscilan entre los 16 y los 45 años."Creemos que los buenos líderes son los que logran sus objetivos, junto con su equipo –insiste Henrique-. No es una cuestión de género, calificaciones o edad".
"En realidad, todavía somos adolescentes –concluye cuando se les recuerda el tema de su edad-. Nos gusta jugar videojuegos y salir con amigos. Creo que es cada vez más común que las personas persigan sus ambiciones en su juventud. Somos sólo dos personas comunes y corrientes con un negocio".
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