Oro, plata, cobre, níquel, aleaciones de metales, papel… y ahora plástico. El nuevo billete de cinco libras esterlinas, que emitirá el Banco de Inglaterra en septiembre, llevará la imagen de Winston Churchill y es de plástico. Para el 2017 saldrá el de £10, y para el 2020 pondrán en circulación el de £20, y eventualmente sustituirán los billetes de papel hechos con algodón que se han utilizado durante más de 100 años.

 
Se trata de los últimos cambios que la humanidad ha introducido en la forma de fabricar el dinero durante siglos, como demuestra la selección de la galería City Money del Museo Británico. Si antes de mediados del siglo XX toda la moneda estaba elaborada con metales preciosos, o era respalda por éstos, de manera que un billete era a la sazón un pagaré en metal precioso al portador, tras el abandono del respaldo y la convertibilidad de la moneda, ésta pasó a ser fiat —el portador se fía del valor que tiene sin respaldo alguno más que la palabra del Estado— y pasó a ser un oligopolio. Desde entonces, las diferentes monedas han pasado a elaborarse con materiales menos nobles al no reflejar de manera directa valor alguno.

Las monedas como las conocemos

Lidia monedaLas monedas de Lydia, hechas de electro, una mezcla natural de oro y plata que se encuentra en la rivera de los ríos, son uno de los primeros ejemplos de dinero —moneda acuñada— encontrados hasta ahora. Llevan ese nombre porque fueron acuñadas en Lydia, hoy zona occidental de Turquía, en el siglo VII antes de Cristo, hace unos 2.500 años. Las monedas, en las que se puede observar una cabeza de león, tienen un peso consistente y un nivel de pureza similar. Por ello, conservaron su valor para ser utilizadas como medio de pago en el comercio exterior, sustituyendo la tradición del trueque, donde dos bienes distintos, pero de similar valor para las partes negociantes, eran intercambiados en lo que se llama la doble concurrencia de la necesidad —las dos partes han de coincidir en necesitar lo que el otro tiene—. Eran muy valoradas en las negociaciones, siendo utilizadas como regalos entre mandatarios, como pago a soldados mercenarios y en otras transacciones.
La mayoría de la población nunca llegó a ver una de estas monedas, y se mantuvo negociando sin monedas acuñadas mediante el trueque o dinero de otro tipo, piedras preciosas y semipreciosas, o metal sin procesar, tal como se registra en la historia de ciudades e imperios por más de 2.000 años.

¿Cuchillos o dinero?

Monedas China cuchilloA lo largo de la historia las monedas han mostrado una imagen muy distinta a como las conocemos ahora. Por ejemplo, en la región de China se utilizaba un objeto con forma de cuchillo o espada a principios del siglo VI antes de Cristo, cuando coexistían varios estados en la región. A fin de inspirar confianza entre los comerciantes, y lograr que utilizaran este objeto de bronce como dinero, se le dio una forma de herramienta para la agricultura, que fuera reconocida por estas personas, en vez de un objeto extraño para la época como era el diseño circular que tenían las monedas.
Las monedas con formas de cuchillo volvieron a ser producidas en China 200 años después, porque eran una forma reconocida por los involucrados en las continuas guerras de la época. En términos de valor, el peso y los materiales empleados eran más importantes que la forma. Aunque el uso de estas monedas fue más extenso que las de Lydia, el dinero como tal no llegó a popularizarse hasta que se estableció el imperio romano.

El nacimiento de los billetes

Moneda China - Billete Gran MingEl billete más antiguo que forma parte de la colección del Museo Británico es el Gran Ming, que circuló en China en el siglo XIV. Es uno de los primeros ejemplos del llamado papel moneda, hecho de la corteza del árbol de mora. Con unas dimensiones de 34 cms por 22 cms, equivalente a 1.000 monedas, era un billete realmente enorme, aunque también en occidente los billetes hasta el s.XX eran bastante más grandes de lo que es habitual hoy en día.
La gente comenzó a llamarlo “dinero volador” en parte porque era comúnmente utilizado en negociaciones de alto nivel, pero también porque no tenía el peso que las monedas poseían, de modo que si no los mantenías sujetados, podían terminar literalmente volando. Eran respaldados por una autoridad central mediante metales preciosos que garantizaba su conversión, tenían dragones en los bordes y unas inscripciones que prohibían su falsificación. La advertencia, por cierto, parece haber sido ignorada. Debido a la inflación y la continua falsificación, cuando la técnica de impresión se hizo más fácil, China decidió suspender la circulación de billetes a principios del siglo XV.
Los billetes como medio de pago fueron retomados en ese país cuatro siglos más tarde.

Moneda local

Cuando las islas británicas estaban envueltas en la guerra civil del siglo XVII, se produjo una gran inestabilidad en la economía y una gran carencia de dinero de baja denominación. El gobierno central se vio imposibilitado de producir dinero, por lo que los pequeños comerciantes decidieron elaborar el suyo propio.
Moneda - Reino Unido - John ErwingEn la colección del Museo Británico se aprecia una pieza emitida por John Erwing, comerciante inglés que elaboraba tabaco, por lo que la imagen de la moneda es un mono fumando un pipa. Los clientes podían utilizar esta pieza en su tienda, y en algunos otros locales comerciales que las aceptaban. Esta producción privada de dinero fue de alguna manera un antecesor de las monedas locales como las conocemos ahora, por ejemplo la libra Brixton o la libra Bristol, o el dinero digital Bitcoin. Sin embargo, estos objetivos no fueron utilizados por mucho tiempo.
Una proclamación real, luego de la restauración de la monarquía en 1660, restringió su producción.

La era del plástico

Tras el abandono por parte del Estado de la convertibilidad de las monedas en oro, y la falta de respaldo a las mismas por parte del metal noble, se han producido cambios en su concepción y fabricación. Uno fue el nacimiento de las tarjetas de crédito, a pesar de que el crédito y el débito han existido desde el mismo momento que surgió el dinero. Tener crédito en una tienda era algo común, pero las tarjetas de crédito permitieron a la gente utilizar una tarjeta para comprar en diversas tiendas sin tener que portar billetes o monedas.
No había cajeros automáticos, como hoy, así que el encargado de la tienda tenía que tomar la tarjeta de la persona y llamar por teléfono al banco para confirmar la transacción, y emitir luego un recibo en papel de calco mediante una máquina manual que copiaba mediante presión el anverso de la tarjeta.
Como se puede apreciar, las formas y materiales han sido diversos a la hora de fabricar el dinero. Es inevitable preguntarse si los billetes de plástico tendrán la capacidad de estirarse lo suficiente para rendir durante todo el mes, o al menos la quincena.