lunes, 9 de mayo de 2016

Razones por las que China quiere que el yuan sea moneda de reserva mundial (I)

Dolar y yuan chino en billetes

(OroyFinanzas.com) – A principios de 2009, Nouriel Roubini, profesor de Economía en la Universidad de Nueva York, atrajo la atención mundial con un artículo escrito en el New York Times donde planteaba la posibilidad de que el yuan chino, sustituyera al dólar estadounidense como principal moneda de reserva mundial en el futuro.
Una especulación que desde China se concedía como un objetivo aunque fuera muy lejano en el tiempo. Para los chinos, en palabras del gobernador del banco central chino (PBoC), era evidente el fracaso colectivo internacional “para reformar el sistema monetario mundial”. Y por eso planteaba la necesidad de una transición a un sistema de reservas mundiales de varias monedas, que incluirían los Special Drawing Rights-SDR (Derechos Especiales de Giro-DEG) del Fondo Monetario Internacional-FMI y un yuan más ampliamente internacionalizado. Pero su intento en 2010 para materializar esta aspiración fracasó. El yuan no cumplía con el requisito de estar considerado de “de libre uso”, tal y como exige el FMI.



Desde aquel artículo, China no ha parado de realizar todo tipo de movimientos que no hacen más que reforzar lo que Roubini elucubraba en 2009. Los chinos han impulsado el intercambio de divisas con otros países, estableciendo mercados de compensación y han fomentado nuevas estructuras asociativas, liderando inversiones multimillonarias más allá de sus fronteras. Sin olvidar, claro, su interés en participar activamente e integrarse en estructuras internacionales ya creadas, como el Fondo Monetario Internacional-FMI. Y a fecha de hoy, aquí sí se puede decir que la persistencia china se ha visto recompensada con la inclusión de su moneda en la cesta de divisas que componen los SDR y que está compuesta por el dólar, euro, yen y libra esterlina. La inclusión del yuan en el SDR se hará oficial a partir del 1 de octubre de 2016.

¿Pero cuál es el interés chino en que su moneda se convierta en reserva monetaria para otros países?

La importancia de una divisa como reserva monetaria para un país
Lo primero que hay que entender es qué son las reservas monetarias y las razones por las que los países las mantienen. Mantener como reserva una moneda extranjera es necesario para pagar bienes o servicios fuera de nuestras fronteras, cuando el suministrador de los mismos así lo demanda. También existen otros productos reales –como el oro o la plata- que pueden ser utilizados en este mismo papel como una especie de moneda cuyo valor se reconoce internacionalmente y son fácilmente intercambiables por monedas locales en todas las economías mundiales.
Así que por “reservas de divisas” entendemos la suma de todas las divisas (incluyendo los activos monetarios líquidos denominados en moneda extranjera) y bienes en especies (como el oro y la plata) que están disponibles dentro del sistema financiero de un país.
Las reservas de divisas representan los recursos inmediatamente disponibles para que cualquier actor, público o privado, pueda comprar bienes y servicios en el extranjero o para pagar los intereses y el principal de un capital prestado en moneda extranjera. Si el sistema bancario de un país no cuenta con suficientes reservas de divisas para satisfacer esas necesidades, otra opción es comprar la moneda extranjera a cambio de su propia moneda nacional. Cualquiera de estas acciones, sin embargo, afecta a la oferta global y a la demanda de las divisas negociadas, y por lo tanto a sus precios relativos, establecidos en el tipo de cambio. Los economistas prestan atención a las “reservas monetarias” de un país, como indicador de la medida en la que una economía de un país puede hacer frente a sus obligaciones comerciales, sin necesidad de verse obligado a pujar con el valor de su propia moneda en el mundo mercados.
Las “reservas monetarias” de un país son constituidas directamente por el gobierno o por el banco central, y entonces adquieren la denominación de “reservas oficiales”. Estos dos términos se refieren a conceptos diferentes pero a menudo se utilizan indistintamente, sobre todo en países como China, donde el gobierno restringe las importaciones privadas de monedas extranjeras y la venta de divisas, a fin de mantener un tipo de cambio fijo para su propia moneda.
En principio, el gobierno de un país no tiene por qué mantener “reservas oficiales”, dejando esta atribución al propio sistema bancario pero, en la práctica, los gobiernos a menudo tienen sus propias reservas de divisas por razones fiscales, monetarias y estructurales. A continuación explicaremos estos tres motivos.
1. Razones fiscales para tener reservas monetarias
Algunos gobiernos acumulan las reservas con el fin de financiar proyectos de alta prioridad, como la construcción de carreteras, presas, o puertos. Así se observa en países que deben contratar tecnología y expertos extranjeros, y cuya moneda propia no es ampliamente aceptada en el extranjero. Las reservas oficiales también se pueden usar para subsidiar las importaciones políticamente sensibles, como son los alimentos y la gasolina, y para limitar la capacidad de las personas para realizar transacciones privadas (evitando importaciones de productos de lujo) que podrían desviar las prioridades aprobadas por el Estado.
2. Razones monetarias para tener reservas monetarias
La razón más común para mantener reservas oficiales se debe a la necesidad de mantener un tipo de cambio fijo o semi-fijo y protegerse frente a las fluctuaciones económicas. Cuando hay una afluencia de divisas provenientes de un superávit comercial o de la inversión extranjera, en lugar de permitir ese exceso de oferta para bajar el precio de la moneda extranjera (y elevar el precio de la moneda nacional), el banco central comprará el exceso generado para mantenerlo en reserva. Luego, cuando las condiciones económicas cambian, y el país tiene un déficit comercial o la inversión extranjera se retira, causando una escasez de divisas, el Banco Central puede revertir el proceso. Por supuesto, esto sólo puede funcionar, siempre y cuando las condiciones sean corregidas antes de que las reservas se agoten. Si el problema es más grave o persistente, el país no tendrá más remedio que aceptar un cambio en el valor relativo de su propia moneda. Sin embargo, la capacidad para sobrellevar los cambios temporales puede minimizar el efecto perjudicial de los tipos de cambio impredecibles sobre el comercio y la inversión.
3. Razones estructurales monetarias para tener reservas monetarias
Un flujo constante de divisas a un tipo de cambio puede, en principio, continuar para siempre, pero siempre y cuando el gobierno esté dispuesto a seguir comprando el exceso de moneda extranjera y almacenarlo como reserva. Esta es la situación en la que Japón se encontraba en la década de 1980, y la de China en la actualidad. En estos casos, la acumulación de reservas oficiales no tiene ningún propósito intencional – o por lo menos ha sobrepasado su propósito original – y no es más que una consecuencia de otras políticas, como un crecimiento impulsado por las exportaciones y el empleo.
Pero no todas las monedas extranjeras cumplen con los fines descritos anteriormente igualmente bien. Una libra esterlina no es lo mismo que un peso argentino. Incluso en este último caso, cuando un país acumula reservas a pesar de sí mismo, el tipo de moneda que acumula refleja importantes realidades económicas. De hecho, sólo un puñado de monedas cumplen los requisitos para ser convenientes y prácticas y de todas ellas, sólo una tiende a jugar un papel dominante en un momento dado. Haciendo un recorrido histórico, vemos que desde 1816 a 1914 o 1944 según comose vea, ese papel pertenecía a la Libra esterlina (respaldada por el patrón oro). Desde 1944 hasta la actualidad, ha residido en el dólar de EE.UU. (respaldada por el oro hasta 1971). En los citados ejemplos ambas monedas eran viables y atractivas, poseían liquidez y estaban disponibles. Y el resto del mundo las percibía como seguras.
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