miércoles, 25 de mayo de 2016

Venezuela, abismo y engaño

Venezuela, abismo y engaño

Por Abel Veiga Copo
El País, Madrid
En Conversación en la Catedral, la tercera novela del hoy nobel Vargas Llosa, hay una pregunta elíptica y trasladable a cualquier país y situación, "¿Cuándo se jodió el Perú?”. Llevemos este interrogante a Venezuela: ¿cuándo y por quién se jodió Venezuela? Perdone amable lector por los vocablos, pero en la convulsión que vive el país, asomado al abismo y en frente de un precipicio de proporciones inauditas, no se nos ocurre mejor interpelación.

Gasto público en Argentina: ¿cambiar o continuar?

Gasto público en Argentina: ¿cambiar o continuar?

Por Roberto Cachanosky
Si bien soy un ferviente partidario del equilibrio fiscal, confieso que prefiero un gobierno que tenga un déficit fiscal del 0,5% del PBI con un gasto público del 10% del PBI a un gobierno con equilibrio fiscal pero con un gasto público del 50% del PBI. Y mucho menos quiero tener un gasto del 50% de PBI con un déficit fiscal del 7% del PBI que nos dejó de regalito el kirchnerismo.
Puesto en otras palabras, el problema fiscal no pasa solo por tener las cuentas equilibradas sino que, además, el nivel de gasto público es clave para evitar que el estado se convierta en un estorbo para el crecimiento de los países.

Qué puede pasar con Trump

Qué puede pasar con Trump

Por Carlos Mira
Donald Trump se encamina a conseguir el número mágico de 1.237 delegados republicanos a la Convención del partido que consagrará al candidato a presidente. Ese número es igual a la mitad más uno de los delegados totales, que suman 2.472. Los demócratas eligen casi el doble de delegados a su Convención (4.764), con lo que el candidato que quiera ganar necesita 2.383 delegados.
Normalmente se llega a las convenciones con un candidato que ha ganado claramente las primarias, que reúne el número de delegados mínimo para consagrarse. Pero si eso no ocurre, la nominación entra en un cono de incertidumbre por la conducta que podrían seguir los llamados superdelegados, que no tienen atado su voto a un candidato determinado, como los delegados normales. Cada estado envía un número diferente de superdelegados, de acuerdo con las disposiciones de cada partido en cada estado.

La otra Guerra Fría

La otra Guerra Fría

Por Carlos Alberto Montaner
Para Beatrice Rangel, que me puso sobre la pista
Tal vez fue una casualidad, pero coincidieron en el tiempo. En abril de 1990, durante el gobierno de George Bush (padre), pocos meses después del derribo del Muro de Berlín, cuando era evidente que la URSS y el comunismo se hundían, Washington comenzó a planear su próxima batalla en nombre de la seguridad nacional.
Fue entonces cuando se creó el Financial Crimes Enforcement Network (FinCen), una dependencia del Departamento del Tesoro que habitualmente contrasta y complementa sus informaciones y actividades con el FBI, la DEA, la CIA, la NSA y otras agencias de inteligencia.
Publicar un comentario