miércoles, 22 de junio de 2016

En torno a los modelos nórdicos

En torno a los modelos nórdicos

Por Alberto Benegas Lynch (h)
Los socialistas arcaicos y desactualizados siguen repitiendo que los modelos, especialmente de Suecia, Finlandia y Dinamarca, siguen siendo socialistas como en los años sesenta en los que adoptaron esa tendencia (en Suecia la experiencia comenzó hacia finales de los treinta).
Sin embargo, no tienen en cuenta que a principios de los noventa el sistema explotó debido a los niveles inauditos del gasto público y los impuestos que, entre otras cosas, se reflejaron en el pésimo sistema de salud en el que los pacientes esperaban en interminables filas que se los atienda mientras se sucedían accidentes irreversibles antes de ser atendidos y los que podían viajaban al exterior para consultar médicos (los que esperaban que se los atienda “gratis” en sus países de origen,  por ejemplo, se quedaban ciegos antes de poder ser revisados por un oculista y así sucesivamente).

Doug Casey, para pensar

Doug Casey, para pensar

Por Alberto Benegas Lynch (h)
Se trata de una persona muy consistente con sus principios cuyo eje central radica en el valor de la libertad, esto es concebir la sociedad como interacciones voluntarias en las que prima el respeto recíproco donde solo justifica el uso de la fuerza cuando es de carácter defensivo. En este contexto, cada uno puede hacer de su vida lo que le plazca siempre y cuando no lesione derechos de terceros.
Doug Casey es de hablar pausado y bien articulado con contenidos muy sustanciales y bien fundamentados. Es un inversionista de dotes excepcionales. Se autodefine como un “especulador internacional”, lo cual subraya un concepto básico pero poco comprendido. Todos los seres humanos somos especuladores. Todos apuntamos a pasar de una situación menos favorable a juicio de sujeto actuante a una que estimamos nos proporcionará mayor satisfacción. El acto puede ser ruin o sublime pero siempre está presente la especulación. Hablar de especulador es equivalente a aludir a la acción humana. Algunos aciertan en sus conjeturas, otros se equivocan pero todos especulan. La madre especula con que su hijo se encuentre bien, el asaltante a un banco especula con que le saldrá bien el atraco y así sucesivamente.

Libertad, ¿para qué?

Libertad, ¿para qué?

Cuba 





Por Ricardo E. Calvo  MD PhD

Hace unos 50 años y sin terminar la enseñanza secundaria salí de mi pais natal Cuba donde había sido testigo de los métodos que el Partido Comunista utilizaba para fraguar el socialismo científico.

Vi como las masas se congregaban en las plazas públicas y a petición de los dirigentes aprobaban incondicionalmente que todos seriamos subyugados al “bien común”, eliminaríamos a “los ricos” y lo que poseíamos seria “de todos”. Se vociferaba que si aquellas propuestas eran de índole comunista entonces los simpatizantes de estas querían que los pusieran “en la lista” de militantes comunistas pues estaban de acuerdo con esos fines.

El hombre que salvó a Colombia

El hombre que salvó a Colombia

Por Mary Anastasia O'Grady
The Wall Street Journal
Bogotá. - Todavía no son ni las 7:30 de la mañana de un sábado cuando la todo terreno en el que voy se aproxima al Comando Aéreo de Transporte Militar (CATAM) en el sur de la capital. Un avión de transporte gris Lockheed C-130 avanza pesadamente por una pista, se eleva y gana altitud lentamente. En la garita de entrada a las instalaciones, un pastor alemán adiestrado para detectar explosivos permanece en posición de firme mientras mi conductor espera permiso para entrar.
En poco más de dos meses, el presidente colombiano Álvaro Uribe volverá a la vida civil después de ocho años al frente del país. He venido para hablar con él sobre lo que aprendió durante su histórico mandato y la dirección a la que cree se encamina Colombia. Su oficina me pidió que me reuniera aquí con Uribe, y sospecho cuál es la razón detrás de la cita este día y en este lugar: después de nuestra reunión subirá al avión presidencial y viajará, como es habitual varias veces a la semana, a alguna localidad fuera de la capital donde tomará el pulso de la nación y saludará y estrechará una multitud de manos. Uribe es un populista conservador, y el contacto con los ciudadanos es su especialidad.

¿Cómo conquistó Cuba a Venezuela?

Por Moisés Naím
El País, Madrid
La enorme influencia que Cuba ha logrado ejercer en Venezuela es uno de los acontecimientos geopolíticos más sorprendentes y menos comprendidos del siglo XXI. Venezuela es nueve veces más grande que Cuba, tiene el triple de población y su economía es cuatro veces mayor. El país alberga las principales reservas de petróleo del mundo. Sin embargo, algunas funciones cruciales del Estado venezolano o han sido delegadas a funcionarios cubanos o son directamente controladas por La Habana. Y esto, el régimen cubano lo conquistó sin un solo disparo.
Los motivos de Cuba son obvios. La ayuda venezolana es indispensable para evitar que su economía colapse. Tener un gobierno en Caracas que mantenga dicha ayuda es un objetivo vital del Estado cubano. Y Cuba lleva décadas acumulando experiencia, conocimientos y contactos que le permiten operar internacionalmente con gran eficacia y, cuando es necesario, de manera casi invisible. 

¿Qué es la inflación?

¿Qué es la inflación?

Photo 
 
 
Por Ricardo Manuel Rojas
En las últimas décadas, muchos políticos –y economistas que avalan académicamente sus discursos-, se han empeñado en sostener que la inflación es el aumento de los precios. Ello es muy conveniente, pues permite echarle la culpa a alguien más que al propio gobierno por sus nefastas consecuencias (por ejemplo a los comerciantes que “suben” los precios, a los “especuladores”, a las variaciones del comercio internacional, etc.).
Sin embargo, la teoría económica más ortodoxa ha explicado desde siempre que la inflación es el aumento en la cantidad de dinero circulante en relación con los bienes disponibles. El aumento de los precios es una consecuencia de la inflación, al igual que la fiebre es una consecuencia de la infección. Son efectos, no causas; y el único ente capaz de generar inflación es el gobierno, al emitir moneda sin respaldo.

Argentina: La corrupción está en el sistema, más allá de los nombres

Argentina: La corrupción está en el sistema, más allá de los nombres


Por Hugo Alconada Mon
Ibar Esteban Pérez Corradi aún es una anomalía. José López, no. Pérez Corradi fue el extremo al cual llegó la política. López, en cambio, es una manifestación de un sistema. Más aún: López es el sistema tal como funciona en la Argentina desde hace décadas, aunque quienes lo saben no quieran contarlo en voz alta.
López, con sus bolsos repletos de dólares en el monasterio, sólo expuso cómo funciona el sistema real de recaudación política. Ya sea para financiar las campañas electorales -y hay que juntar cientos de millones de pesos para cada contienda nacional, incluida la que se avecina en 2017- o para el enriquecimiento personal. Tanto para los jefes como para el bolsillo propio. Porque podrán negarlo, pero la política es la única forma de enriquecimiento que conocen muchos políticos y "empresarios" que, en realidad, no son más que cazadores de contratos y prebendas.

La libertad digital

La libertad digital

Por Horacio Giusto
La humanidad constantemente ha evolucionado y se ha revolucionado en búsqueda de su libertad. Intentar que el hombre posea cada vez mayores rangos de acción conllevó a que múltiples ciencias aplicaran sus conocimientos en favor del libre albedrío. La evolución de la ciencia informática es un claro ejemplo de cómo el conocimiento sirve a la autonomía del hombre, ya que sea transportando una simple netbook o utilizando diversas aplicaciones desde un celular, el hombre puede disponer muchas veces de su trabajo, su tiempo o su dinero en cualquier espacio. Más aún, la maravilla de la comunicación en tiempo real otorga la increíble oportunidad de conectar a las personas independientemente de su distancia, permitiéndoles afianzar relaciones de todo tipo o concretar negocios para el progreso de cada individuo.

A menos Estado, menos populismo

A menos Estado, menos populismo

 
Por Alberto Benegas Lynch (h)
A veces, en el fragor del debate sobre temas coyunturales se alteran las prioridades y se mezclan conceptos. En medio de estas trifulcas, se suele perder la visión del eje central del problema analizado.
En el caso argentino, por momentos parece que se desdibujan el aspecto medular y la raíz del populismo: la dimensión colosal del aparato estatal, que no sólo encoge los bolsillos de la gente, sino que comprime las libertades individuales al arrogarse funciones impropias de un sistema republicano. A su vez, al abrir cauces a la discrecionalidad del poder, favorece la corrupción.
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