miércoles, 1 de junio de 2016

La verdadera razón de existir de los sindicatos y movimientos de educación

Macario Schettino dice que la verdadera razón de existir de los sindicatos y movimientos de educación en México es retener el control de maestros, estudiantes e incluso padres de familias.
Macario Schettino es profesor de la División de Humanidades y Ciencias Sociales del Tecnológico de Monterrey, en la ciudad de México y colaborador editorial y financiero de El Universal (México).
Hace unos días comentábamos aquí cómo la reforma educativa avanzaba, a pesar de la Confederación Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), que hacía lo imposible por evitarlo. Y veíamos en la ofensiva declarada alrededor del día del maestro los últimos coletazos de una organización corporativa, cercana a la subversión. La ofensiva continúa, según parece, en las entidades que esa organización controla, y no dudo que sirva después para las quejas postelectorales.
Estas protestas utilizan como referencia la reforma educativa, pero en realidad son intentos por mantener el control de maestros, escuelas, e incluso padres de familia.

Consolidación fiscal

Hernán Bonilla considera que la coyuntura actual le da la razón a todos los analistas económicos que desde hace varios años señalaban que los ciclos económicos continúan existiendo y que Uruguay estaba por atravesar un cambio de etapa.
Hernán Bonilla es economista, Director Ejecutivo del Centro de Estudios para el Desarrollo, Académico de Número de la Academia Nacional de Economía de Uruguay y Profesor de Economía y Sociedad Uruguaya de la Universidad ORT.
El paquete de medidas anunciado esta semana por el ministro de Economía vino de la mano del reconocimiento por parte del gobierno de que Uruguay entró en una fase de estancamiento que requiere un ajuste fiscal, aunque se usen otros términos.
Comenzando por los aspectos positivos, es bueno que el gobierno reconozca que la economía está estancada, que equivale a la cifra de crecimiento de 0,5% que espera para este año. Eso llevará a una mejor programación presupuestal que la realizada el año pasado con supuestos a todas luces optimistas. También es una buena noticia que el gobierno reaccione y tome medidas para reducir el déficit fiscal. El costo de no hacerlo en términos de endeudamiento, inflación y pérdida de confianza que podía poner en riesgo el grado inversor era indudablemente mayor al del ajuste.


Los perfectos imperfectos

Alfredo Bullard aborda las fallas del mercado de la educación y propone abrir la puerta a la innovación para mejorar la calidad educativa.
Alfredo Bullard es un reconocido arbitrador latinoamericano y autor de Derecho y economía: El análisis económico de las instituciones legales. Bullard es socio del estudio Bullard Falla y Ezcurra Abogados.
Jaime Saavedra, ministro de Educación, es quizá el mejor ministro de Humala por lo que está haciendo en la mejora de la educación escolar.
Pero al mejor cazador se le va la liebre. Su reciente defensa de la Ley Universitaria y de la Superintendencia Nacional de Educación Superior (Sunedu) en un artículo publicado en este mismo Diario (“Indispensable (e irrenunciable)”, 15 de mayo del 2016), se aleja mucho de sus capacidades y logros.


Receta equivocada

Víctor Pavón considera que la Fundación Desarrollo en Democracia le hace un flaco favor a su misión promoviendo un mayor intervencionismo en la economía paraguaya.
Víctor Pavón es Decano de Currículum UniNorte (Paraguay) y autor de los libros Gobierno, justicia y libre mercado y Cartas sobre el liberalismo.
La Fundación Desarrollo en Democracia (Dende) —reconocida institución que aglutina a importantes miembros del sector privado— recientemente presentó sus perspectivas sobre la economía internacional en relación a nuestro país. Los analistas sostuvieron, acertadamente, acerca de la contracción económica y del populismo creciente. Sin embargo, a renglón siguiente emitieron una receta que, aun siendo antigua, sigue siendo una muy mala propuesta. El Dende plantea que ante la coyuntura volátil de la economía mundial, aquí en Paraguay deberíamos disponernos a poner en práctica una mayor presencia estatal.


La depresión olvidada

Iván Carrino analiza la salida de la economía estadounidense de la llamada "La depresión olvidada" de 1920.
Iván C. Carrino es Editor de El Diario del Lunes, el Informe Económico de Inversor Global (Argentina). Obtuvo su maestría en Economía de la Escuela Austríaca en la Universidad Rey Juan Carlos (España).
A comienzos de esta semana estaba almorzando en las oficinas de Inversor Global con Diego Martínez Burzaco, Nery Persichini y Sebastián Maril. Dado que Sebastián es un minucioso observador de la realidad política norteamericana, el tema de debate era si la presidencia de George W. Bush había sido austera, o no, en términos fiscales. A renglón seguido, comenzamos a hablar de si la salida a la crisis de 2008-09 se había producido gracias al megaestímulo fiscal lanzado por Bush y Obama, o si ésta sucedió a pesar de él.


A pesar de Venezuela, el socialismo sigue siendo atractivo

Marian L. Tupy señala que nuestras mentes, diseñadas para lidiar con los problemas de la Edad de Piedra, podrían explicar por qué a pesar de que el socialismo siempre ha fracasado, este sigue y probablemente seguirá atrayendo a muchos.
Marian L. Tupy es analista de políticas públicas del Centro para la Libertad y la Prosperidad Global del Cato Institute y editor del sitio Web www.humanprogress.org.
Hace tres años, un izquierdista estadounidense muy conocido, David Sirota, escribió lo siguiente en un ensayo publicado en Salon, el cual se titulaba “El milagro económico de Hugo Chávez”:
“Chávez se volvió el cuco de la política estadounidense porque su defensa firme del socialismo y del redistribucionismo representaban al mismo tiempo una crítica fundamental de la economía neoliberal, y también rendía resultados indiscutiblemente buenos...Cuando un país se vuelve socialista y colapsa, este es subestimado como un relato —risible y fácil de olvidar— con moraleja acerca de los peligros de la economía centralmente planificada. Cuando, en cambio, un país se vuelve socialista y su economía se desempeña como la de Venezuela, esta no es percibida como algo risible—y no es tan fácil descartarla o ignorarla”.

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